lunes, 18 de mayo de 2015

Acercándonos a los animales

Sabemos que la escuela no es un lugar donde sólo se enseña a escribir, leer y hacer cálculos matemáticos. Hoy en día también se aprende (y por supuesto, se enseña) a vivir y a convivir en sociedad.

En este blog hemos hablado sobre la importancia de estar en contacto con la naturaleza sobre todo cuando somos niños. Hemos hablado sobre las huertas en la escuela y también sobre la concienciación del reciclaje en el aula. Hoy nos toca hablar sobre los animales.


Es esencial que los niños sepan el respeto que debemos guardar hacia los animales. Y no solo a los perros, gatos, pájaros o vacas (que es lo que más podemos ver en el día a día). También los pequeños tienen derecho a vivir, como las moscas, las lagartijas, ranas, hormigas etc. Muchas personas están acostumbradas a matar una mosca de un manotazo por el simple hecho de estar volando a su alrededor.  Y eso no es aceptable.

Un perro no es un juguete, no tiene por qué aguantar los tirones de un niño; un corzo tiene derecho a vivir no vayamos a cazar por mera diversión; un pájaro tiene que ser libre, no le encerremos en una jaula.

Son cosas que a veces no tenemos en cuenta, se nos olvida que no somos quién para hacerle daño a un "bichito insignificante". Cambiemos eso.

Porque los animales también tienen derechos.



Reciclando desde niños

Hace ya muchos años que el reciclaje es un tema imprescindible en nuestra sociedad. Reciclamos en casa, en el trabajo, en la escuela etc. Aún así la naturaleza nos muestra todo el daño que le hemos causado durante muchísimos años de creación de basura, polución y explotación.

Coger buenos hábitos en la niñez, nos ayuda a ser mejores adultos. Por eso, es tan importante concienciar a los niños sobre el reciclaje y la creación de basura.

Hacer talleres en el aula sobre cómo crear menos basura y la importancia de reciclar asegura un mejor futuro para la naturaleza y nuestro mundo. Los niños están en contacto con la naturaleza, y suelen ser muy sensibles a la hora de cuidar plantas, animales, flores... pero hay veces que olvidamos (y no transmitimos) la importancia que tiene el reciclaje hoy en día.

Debemos enseñar cuánto daño hace la basura en nuestro mundo, cuáles son las consecuencias de no reciclar, y así concienciar a los niños.

Podemos hacer talleres de reciclaje, "tormenta de ideas" sobre cómo reutilizar materiales, buscar métodos sobre cómo crear menos basura...



Un niño que cuida de su entorno es un niño sensible, responsable y respetuoso. Aprender a cuidar el medioambiente y a ser justo con lo que la naturaleza nos da. Debemos trabajar para que todos tengamos en mente las "tres R": reducir, reutilizar y reciclar.

La huerta en la escuela

¿Cuántos podemos decir que sabemos lo que comemos? ¿que lo hemos cultivado nosotros mismos en nuestra propia huerta? Experiencias tan bonitas como crear, mantener y trabajar en nuestra huerta no se pueden perder, y más aún cuando somos niños.

Crear una huerta en la escuela, una huerta comunitaria, es una idea interesante y muy bonita. Hoy en día no nos damos cuenta de lo maravilloso que puede ser comer verduras que has plantado. Ver el proceso de principio a fin. Saborear el gusto tan gratificante al comer las verduras y frutas que hemos cuidado.

Sabemos que todos los centros no tienen tanta suerte de tener un espacio amplio como para crear una huerta espaciosa, pero tenemos otras opciones: ¡hagamos volar nuestra imaginación! podemos utilizar macetas, espacios originales etc. Vean algunos ejemplos:




Con una huerta en la escuela, los niños están en contacto con la naturaleza, ven el proceso desde la plantación hasta la recolecta, tienen responsabilidades, se animan a comer verduras y frutas... y lo más importante, ¡se divierten trabajando juntos y haciendo proyectos en grupo!

Volvamos atrás, volvamos a estar en la naturaleza y comer de sus frutos, hagamos que los niños sean más libres sabiendo lo que comen.